
¡INCREÍBLE! CONOCE LOS 3 ELEMENTOS QUE TE CONLLEVAN A UNA VIDA PLENA
Lo mejor es que estos elementos siempre han estado a tu alcance.
No exageramos cuando afirmamos lo anterior, y es que estos tres elementos son nada más y nada menos que el cuerpo, la mente y el espíritu. Por ello debes mantener presente que eres más que un reflejo en el espejo, tú eres una mixtura única de energías, personalidad, perjuicios, intenciones y todo aquello que constituye una entidad. Es tan importante conocer al respecto, pues estos elementos están íntimamente unidos y son interdependientes, se incorporan y se entrelazan para crear al ser humano, siendo cada uno una verdadera obra de la creación, que te conllevan a alcanzar una vida plena, sin embargo, su cuidado y evolución dependen principalmente de ti.
El Cuerpo:
Nuestro Cuerpo es el primer elemento, es nuestro puente que comunica a nuestra mente con la realidad, el cuerpo es la herramienta que utilizamos para traducir nuestras ideas en hechos, es lo que nos conecta y nos permite interactuar con nuestro alrededor, para buscar información, para obrar, para sentir, es donde están nuestros receptores con los que oímos, olemos, vemos, sentimos y probamos; bien se conoce la frase que reza «Tu cuerpo es tu templo», por ende, siendo el lugar donde reside nuestra mente y nuestro espíritu, debe cuidarse y utilizarse de manera apropiada o sólo lo veremos desgastado y acortando nuestra esperanza de vida. Debemos darle el respeto que se merece, siendo parte de nosotros deberíamos tratarlo con amor y concediéndole lo que necesita para mantenerse duradero y sano, ya que es donde viviremos hasta el fin de nuestra vida.
Tu cuerpo es templo de la naturaleza y del espíritu divino. Consérvalo sano; respétalo; estúdialo; concédele sus derechos.
La Mente:
Con relación a la Mente, el segundo elemento, mucho se ha escrito al respecto, siendo tan compleja de entender que incluso después de siglos de estudios dedicados a ésta misma, sólo tenemos teorías, pero ninguna representa una verdad absoluta. A pesar de todo esto, tenemos conceptos básicos sobre la mente, que nos dicen que es aquello que nos permite analizar los estímulos que recibimos del exterior, todo lo que captan nuestros sentidos, llega al cerebro y lo traducimos en acciones. La mente nos permite analizar, pensar, tener ideas, estudiar, aprender, crecer, evolucionar, es lo que utilizamos para evaluar y dar hasta la orden más simple. Es por esto por lo que es indispensable tener una mente sana para poder tener una vida duradera y saludable, pues es la responsable de nuestra toma de decisiones, de cómo afrontamos nuestros problemas, de cómo queremos vivir nuestra vida. Es importante aprender a utilizarla de manera eficiente y no dejar que ella nos utilice a nosotros, ya que no somos solamente una mente, somos un cuerpo y un espíritu que deben trabajar en armonía para que ninguno de los tres se vea opacado por el otro.
El cerebro no es un vaso por llenar, sino una lámpara por encender.
El Espíritu:
En cuanto al Espíritu, nuestro último elemento, muchos se preguntan si realmente existe... Para dar una respuesta certera a esto, debemos hacernos otra pregunta; ¿quiero tener un espíritu? Esta pregunta debemos hacerla para entender que el espíritu es algo que debe aceptarse, desarrollarse y entrenarse con los años. Si nuestro cuerpo es quien recibe la información, es nuestra mente quien la traduce y reacciona a ella, el espíritu es quien se ve afectado en los momentos que no se pueden pensar, esas primeras reacciones de felicidad o de tristeza en las que nada pasa por nuestra mente, son sólo fracciones de segundos antes de que el primer pensamiento surja pero en esas fracciones es donde reside nuestro espíritu, el que nos paraliza el corazón ante una mala noticia, el que nos eriza la piel frente a un café caliente en las mañanas, el que nos impulsa a levantarnos cuando estamos en el suelo antes de tan siquiera darnos cuenta que nos habíamos caído. Ese es el espíritu, el que nos permite sentir y actuar incluso sin pensar, aquello que es tan natural de nosotros como el respirar, es lo que nos hace seguir adelante cuando el cuerpo siente que no puede más y la mente sólo repite «No puedo», nuestros instintos más básicos están ligados a nuestro espíritu porque son algo que va más allá de la consciencia, por esto debemos entrenarla y hacer que fluya en armonía con nuestro cuerpo y mente, para así evitar solo ser guiados por instintos, pero también poder ir más allá de lo que nuestro cuerpo y mente creen que son capaces.
El espíritu es un ser simple, indiviso y activo: en cuanto percibe las ideas se llama entendimiento; y en cuanto las produce y opera sobre ellas, se llama voluntad.
Cuidando y cultivando de estos tres elementos de manera consciente, verás que la vida empezará a congraciarse contigo y experimentarás una existencia más plena.
____________________________________________________
